Es muy probable que el órgano fuese conocido en Navarra ya en fechas tempranas gracias a los peregrinos que la atravesaban camino de Santiago. En todo caso está atestiguada su presencia al menos desde el siglo XIV. Inicialmente predominan los organeros de procedencia franco-flamenca, aunque también encontramos franceses, italianos y alemanes.

A partir de la segunda mitad del siglo XVI abundan los maestros navarros, algunos de los cuales se establecerán en Aragón. La edad de oro de la organería navarra transcurre durante los siglos XVII y XVIII, centrada sobre todo en los talleres de Lerín. También son pujantes los talleres de Yanci-Lesaca y Pamplona. Es en estos años cuando los talleres navarros se cuentan entre los más prestigiosos e influyentes de España, y, a decir de los estudiosos, desempeñan un papel decisivo en la configuración del llamado órgano barroco ibérico.

Hasta el siglo XIX la organería navarra está relacionada principalmente con la de Aragón y La Rioja. A partir de entonces observamos la presencia de organeros del País Vasco, guipuzcoanos y vizcaínos principalmente. Durante la segunda mitad del siglo XIX se produce la transición hacia el tipo de órgano romántico de inspiración francesa. A diferencia de lo ocurrido en la vecina provincia de Guipúzcoa, donde intervienen maestros extranjeros como Stolz y Cavaillé-Coll, en Navarra dicha transición es conducida predominantemente por organeros españoles como Aquilino Amezua y las diversas generaciones de la familia Roqués.

Son cerca de doscientos los órganos existentes en Navarra, agrupables principalmente en cuatro tipos:

  • Órganos barrocos en un estado de conservación más o menos puro. Principalmente en el valle del Roncal, la Ribera y, en menor número, la Zona Media.
  • Órganos continuadores del estilo clásico español pero ya con acusadas influencias del romanticismo francés: principalmente en la Zona Media Occidental.
  • Órganos totalmente románticos de corte francés: sobre todo en Pamplona y la zona noroeste lindante con el País Vasco.
  • Órganos “eclécticos” construidos a partir de 1940, principalmente por las firmas “Amezua y Cía.” y “Organería Española”.

No se conservan apenas testimonios de órganos anteriores al barroco. Del siglo XVI lo único que queda es la preciosa caja renacentista de la iglesia de San Salvador de Sangüesa.

En la basílica del Romero de Cascante se conserva un valioso ejemplar excepcional por tres razones: es el único órgano “realejo” conservado, es el único instrumento subsistente del siglo XVII, y es también el único, junto a los restos conservados del órgano del Carmen de Sangüesa, cuyo teclado tiene la antigua extensión de 42 notas.

FUENTE: Órganos de Navarra. Aurelio Sagaseta y Luis Taberna. Ed. Gobierno de Navarra, 1985

En la siguiente página se irá añadiendo una base de datos de los órganos de Navarra.

 

 Listado de órganos de Navarra