Concierto de órgano en Uztárroz a cargo de Jean-Charles Ablitzer

El 24 de agosto tendrá lugar en la parroquia de Santa Engracia de Uztárroz el primer concierto del XXVII Ciclo de Música para Órgano en Navarra.

El programa estará compuesto íntegramente por piezas de la escuela clásica española, dividido en tres secciones. La primera estará dedicada a Sebastián Aguilera de Heredia, organista aragonés que desarrolló la principal parte de su vida profesional en la Seo de Zaragoza, donde fundó una notable escuela de organistas en la llegaron a contarse, pasadas las décadas, dos navarros: Jusepe Ximénez y Andrés de Sola. De Aguilera podrán escucharse Obra de 8º tono alto Ensalada, Tiento de falsas de 4º tono, Salve de primer tono por delasolre, Pange lengua por cesolfaut, Tiento de medio registro de bajo de 1º tono y Tiento lleno de 1º tono.

A continuación seguirá una serie de piezas anónimas del siglo XVII: Quatro piezas de clarines y Canción para la Corneta con el Eco.

La última parte del concierto estará dedicada a otro miembro de la escuela aragonesa: Pablo Bruna, organista que fue de la Colegiata de Daroca. De este autor se escucharán Tiento sobre la letanía de la Virgen, Tiento de falsas de 2º tono y Tiento de 1º tono de mano derecha y al medio a dos tiples.

Obsérvese el amplio uso que se hará de las particularidades del órgano de Uztárroz como exponente de la escuela ibérica de organería: las piezas que llevan en su título la expresión “de medio registro”, “de mano izquierda” o “de mano derecha” se refieren a la posibilidad de elegir diferentes registraciones en cada una de las mitades del teclado. Los “clarines” se refieren a los registros de trompetería situados en el exterior de la caja en posición horizontal. Y la expresión “de ecos”, a los tubos encerrados en el “arca de ecos” para producir el efecto acústico correspondiente.

Los “tientos de falsas” son piezas pensadas para aprovechar el valor estético y expresivo de las disonancias, de los acordes situados en la frontera de la “sintaxis” musical de la época. La especial intensidad que de ello se deriva los hacía idóneos para el momento central de la Misa: la consagración o elevación y la plegaria eucarística siguiente que, al hacerse en voz baja por parte del sacerdote en la forma del rito romano llamada actualmente “tradicional” o “extraordinaria”, daba lugar a que el organista interviniese durante varios minutos. Este uso litúrgico dio lugar en otros países a un tipo de composición similar.

El órgano de Uztárroz es, junto al de la iglesia de San Pedro de Puente la Reina, uno de los dos órganos históricos de Navarra que aúnan el haber conservado toda su tubería en estado original y el haber sido objeto de una conveniente restauración. La repristinación de ambos corrió a cargo del maestro Robert Chauvin, de Dax, siendo supervisada por la Asociación Navarra de Amigos del Órgano.

Construido en Pamplona en 1738 por el taller de Mathias Rueda, sus características son las propias del órgano barroco español en la época de su construcción (primera mitad del siglo XVIII). Tiene un único teclado de 45 notas con octava corta. Su estructura sonora consta de un plenum sobre la base de un flautado abierto de 13 palmos como único registro labial de 8’ , lengüetería interior (trompeta real) y una sección de trompetería exterior “en batalla” de entonación 8’ en la mano derecha y 8’, 4’ y 2’ en la izquierda. Tiene una bien nutrida arca de ecos (considerando el contexto geográfico y cronológico) con un clarín y una corneta.

El programa detallado del concierto puede verse aquí.